Viajar ya no volvió a ser lo mismo después del 11-S

El 11 de septiembre de 2001 cambió mucho más que la historia reciente. También transformó para siempre nuestra manera de viajar, volar y relacionarnos con los aeropuertos.

Antes del 11-S, llegar al aeropuerto con mucha antelación no siempre era necesario. Los controles de seguridad eran menos estrictos, los familiares podían acompañarnos hasta zonas mucho más próximas a la puerta de embarque y la experiencia aeroportuaria era, en muchos sentidos, más sencilla.

Después de aquel día, la seguridad pasó a convertirse en una parte esencial de la experiencia de viaje.

Nuevos controles y nuevos protocolos

Los controles de seguridad se intensificaron y se estandarizaron progresivamente. Documentación, líquidos, dispositivos electrónicos, equipaje de mano, controles biométricos y tecnologías de detección forman hoy parte de un proceso que millones de pasajeros realizan prácticamente de manera automática.

El concepto de “security” adquirió una dimensión completamente diferente.

El aeropuerto como parte del viaje

También cambió nuestra relación con el aeropuerto.

Hoy asumimos como normal llegar con antelación, pasar diferentes filtros de seguridad, retirar determinados objetos del equipaje, controlar líquidos, revisar documentación y seguir protocolos cada vez más sofisticados.

El aeropuerto dejó de ser simplemente el lugar desde el que se tomaba un avión para convertirse en un ecosistema de seguridad, tecnología, comercio y experiencia de cliente.

La tecnología aceleró la transformación

Paradójicamente, el endurecimiento de los controles coincidió con una revolución tecnológica.

Check-in online, tarjetas de embarque digitales, aplicaciones de aerolíneas, kioscos de autoservicio, reconocimiento facial, biometría y sistemas automatizados han permitido compensar parte de la mayor complejidad de los procesos.

Hoy podemos hacer en nuestro smartphone operaciones que hace 25 años requerían pasar por un mostrador.

También cambió nuestra percepción del viaje

Después del 11-S, viajar en avión incorporó una nueva dimensión: la conciencia de que la seguridad es responsabilidad de todos.

La cultura del viaje cambió.

Pasamos de pensar principalmente en comodidad y rapidez a valorar también seguridad, prevención y control.

Y, al mismo tiempo, la industria tuvo que encontrar un equilibrio cada vez más complejo:

¿Cómo ofrecer seguridad sin convertir el viaje en una sucesión de controles?

Ese continúa siendo uno de los grandes retos de la aviación y del turismo.

25 años después, muchas de aquellas medidas forman parte de nuestra rutina y las nuevas generaciones difícilmente pueden imaginar cómo era viajar antes de ellas.

Pero basta recordar cómo era un aeropuerto a finales de los años 90 para comprender hasta qué punto cambió nuestra forma de volar.

Porque el 11-S no solo cambió la aviación.

Cambió nuestra experiencia como pasajeros.

10 cosas que podías hacer en un avión antes del 11-S y que hoy parecen impensables

Si empezaste a viajar en avión después de 2001, probablemente hay cosas que te parecerán increíbles.

Pero quienes viajábamos en los años 90 recordamos una experiencia muy diferente.

El 11 de septiembre de 2001 no solo cambió la historia. Cambió para siempre nuestra relación con los aeropuertos y con el avión.

Aquí van 10 ejemplos:

  • Entrar en la cabina de pilotos

Era relativamente habitual que, especialmente los niños, pudieran visitar la cabina durante el vuelo, saludar a los pilotos e incluso hacerse una fotografía. Hoy, la puerta de la cabina permanece cerrada y el acceso está estrictamente controlado.

  • Acompañar a familiares hasta la puerta de embarque

En muchos aeropuertos, no era necesario despedirse en el control de seguridad. Familiares y acompañantes podían llegar mucho más cerca de la puerta de embarque. Hoy, normalmente, necesitas ser pasajero para acceder a esa zona.

  • Llevar determinados objetos en el equipaje de mano

La lista de objetos restringidos era mucho menos extensa. Lo que entonces podía parecer un objeto cotidiano hoy puede acabar fuera de tu equipaje después del control de seguridad.

  • Pasar controles de seguridad mucho más sencillos

No existía la experiencia actual de sacar determinados dispositivos, líquidos y objetos, colocar todo en bandejas y atravesar diferentes sistemas de inspección. El concepto de airport security era muy diferente.

  • Viajar con líquidos sin las actuales restricciones

Aquí hay una precisión importante:  La famosa regla de los 100 ml no nació directamente del 11-S. Se implantó en 2006 después de que las autoridades británicas desarticularan un complot que pretendía utilizar explosivos líquidos en aviones.

Pero para quienes viajaban antes de entonces, llevar líquidos en el equipaje de mano era mucho más sencillo.

  • Ver a los pilotos durante el embarque

En determinadas circunstancias y aerolíneas, acercarse a la cabina durante el embarque era algo mucho menos excepcional. Hoy sería impensable en la mayoría de los vuelos comerciales.

  • Despedirse prácticamente al pie del avión

La experiencia aeroportuaria era menos compartimentada. Había menos barreras entre las diferentes zonas y menos sensación de estar atravesando un complejo sistema de seguridad.

  • Viajar con una sensación de seguridad completamente diferente

Quizá este sea el cambio más difícil de medir. Antes del 11-S, para muchos pasajeros la seguridad era prácticamente invisible. Después, pasó a formar parte de nuestra experiencia de viaje.

  • Improvisar mucho más

Llegar al aeropuerto, facturar, pasar el control y embarcar tenía menos pasos y menos protocolos que hoy. La planificación y los tiempos de antelación que damos por normales actualmente son, en buena medida, fruto de esta evolución.

  • Pensar que el avión era simplemente un medio de transporte

Probablemente este sea el mayor cambio de todos. Antes pensábamos: “Subo al avión y vuelo.”

Hoy pensamos también en controles, documentación, equipaje, seguridad, dispositivos electrónicos, líquidos, biometría, puertas de embarque y procedimientos. La seguridad se convirtió en una parte inseparable de la experiencia del pasajero.

Y quizá lo más curioso sea mirar fotografías de un aeropuerto de los años 90.

  • Familias esperando junto a la puerta de embarque.
  • Niños entrando en la cabina.
  • Pasajeros con equipajes muy diferentes a los actuales.
  • Aeropuertos donde la separación entre “pasajero” y “acompañante” era mucho menos evidente.

Parece otro mundo, y es que, en cierto modo, lo era.

#11S #Aviación #Turismo #Travel #AirTravel #Aeropuertos #Seguridad #Aviation #TravelIndustry #Turismo #ExperienciaDelCliente